Tejido vegetal
El Lirio
La epidermis está formada por una capa de células ligeramente cutinizadas. Otra característica de las plantas monocotiledóneas es la presencia de una o dos capas de esclerénquima debajo de la epidermis, sustituyendo a la colénquima presente en otros grupos de plantas.
El resto de la zona cortical y medular del tallo, además de por los vasos conductores, está formado por células parenquimáticas, las cuales pueden tener cloroplastos si se localizan próximas a la superficie.
El Girasol
Está formada por una raíz pivotante y un sistema de raíces secundarias de las que nacen las terciarias que exploran el suelo en sentido horizontal y vertical. Normalmente la longitud de la raíz principal sobrepasa la altura del tallo.
La raíz profundiza poco, y
cuando tropieza con obstáculos naturales o suelas de labor desvía su
trayectoria vertical y deja de explorar las capas profundas del suelo, llegando
a perjudicar el desarrollo del cultivo y por tanto el rendimiento de la
cosecha.
El tallo es de consistencia
semileñosa y maciza en su interior, siendo cilíndrico y con un diámetro
variable entre 2 y 6 cm., y una altura hasta el capítulo entre 40cm. y 2m.
La superficie exterior del
tallo es rugosa, asurcada y vellosa; excepto en su base. En la madurez el tallo
se inclina en la parte terminal debido al peso del capítulo.
Sus hojas son alternas,
grandes, trinervadas, largamente pecioladas, acuminadas, dentadas y de áspera
vellosidad tanto en el haz como en el envés.
El número de hojas varía
entre 12 y 40, según las condiciones de cultivo y la variedad.
El color también es variable
y va de verde oscuro a verde amarillento.
El receptáculo floral o
capítulo puede tener forma plana, cóncava o convexa. El capítulo es solitario y
rotatorio y está rodeado por brácteas involúcrales.
Las flores del exterior del
capítulo (pétalos amarillos) son estériles, están dispuestas radialmente y su
función es atraer a los insectos polinizadores.
Las flores del interior están
formadas por un ovario inferior, dos sépalos, una corola en forma de tubo
compuesta por cinco pétalos y cinco anteras unidas a la base del tubo de la
corola.
La polinización es alógama, siendo la abeja melífera el principal insecto polinizador, cuya presencia repercute directamente en la fecundación y fructificación.
Para favorecer la
polinización se deben instalar 2 ó 3 colmenas por hectárea.
El pericarpio es fibroso y duro quedando pegado a la semilla. La membrana seminal crece con el endospermo y forma una película fina que recubre al embrión y asegura la adherencia entre el pericarpio y la semilla.




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